El Silencio es el Verdadero Lenguaje de las Almas

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martes, 19 de noviembre de 2013

"Nuestra" Historia



El frío acariciaba las calles mientras en la cafetería el calor adornaba las paredes y las conversaciones de quienes allí se refugiaban. Ella, con su pañuelo morado de gasa y su larga chaqueta de lana gris oscuro, le esperaba sentada en el gran butacón de terciopelo rojo que vestía el rincón más oscuro y tranquilo del lugar. De repente, se escuchó la campanilla de la puerta y bajo un abrigo negro y un gorro verde apareció él... La buscó entre la gente, como quien busca una aguja en un pajar, y finalmente, llegó hasta ella. Nunca olvidaría ese instante en el cual se vieron por primera vez, y esta vez, de verdad... Tras unos segundos incómodos surgió una sonrisa y un "hola", otra sonrisa y un "hola pepino", un "café?", un "sí, solo, por favor" entre un sinfín de pensamientos encontrados y otros por llegar.

Esa tarde tras un largo viaje, ella había decidido poner punto final a una historia, a un libro o a parte de un libro, pero en definitiva, punto final a un tiempo entre dudas, así que tragó saliva, observó su taza de café aún humeante, y le miró mientras le susurraba... "Te voy a contar una historia, o mejor dicho, Nuestra historia..."

- Sabes? Al principio, cuando nos cruzamos las primeras veces por aquel canal de radio te sentía tan callado, reservado, raro, que eso mismo, hizo que te prestara atención. En ese momento, yo tenía esa persona en mi vida, ya sabes, pero algo me decía que era pasajero, que era una simple transición... a Ti, lo supe después, y aunque me oigas decir muchas cosas que no te gustarán de Ti, no me arrepiento de haberme cruzado contigo, tengo mucho que agradecerte... En fin, aquel 23 de Diciembre yo estaba molesta, dolorida y mil sensaciones más que puedo experimentar en tan solo un segundo, pero apareciste, sonriente, hablando de lo bien que lo habías pasado en la comida de empresa, abierto, hablador, y sin esperarlo, me conquistaste. Ese día solo supe tu nombre, Luca, tu edad, a qué te dedicabas y pequeños detalles que grabé a fuego en mi memoria, gran problema el tuyo que yo tuviera esa memoria, lo sé, sé que con el tiempo te diste cuenta. Después de esa tarde vino Nochebuena y el hablar hasta las tantas, ahí me ganaste aún más; el 26 te vi por primera vez, y me sorprendí, cómo un hombre como tu estaba solo, tu "no ha aparecido la mujer de mi vida" me hizo pensar que quizás habías sufrido por amor, pero en el fondo, el hecho de que fueras más o menos guapo, atractivo, o que tuvieras los ojos como el cielo en un día de primavera, me daba igual; me gustaba esa persona que había conocido, que me hacía sonreír, que me respetaba, y que no se lanzó a mi hasta que no le dije que era libre. Vinieron días preciosos, semanas, pero mis dudas sobre Ti nunca desaparecieron, por mucho que te quisiera, más que nada, porque había cosas que no me cuadraban y dudaba. Los meses pasaron, me hablabas de tus hermanos, de tu sobrino, de los hijos de tus amigos que para Ti eran tus sobrinos... De tu familia, y los hice mi familia, al igual que la mía, tuya. Pero llegaron las mentiras o verdades a medias que no son más que mentiras contadas según conviene, y te diste cuenta que tenías que alejarte de mi. No estuviste en Venecia en la fecha que me dijiste, los móviles no mienten, y por mucho que Tu dijeras una cosa, el móvil decía otra, pero para descubrirlo tuve que ser yo la que estuviera en Florencia y te mandara un mensaje diciéndote que había tenido un accidente, y el operador me dijera que como estaba en otro país, no podía mandártelo; sí, así lo supe.

Por otro lado, yo solo tenía una cuenta de correo de Ti, después supe que tenías a pares, pero solo esa cuenta me bastó para saber todo lo que sé hoy, fíjate que de eso, hace más de tres años, y yo, he seguido callada. Mi cuenta de Facebook la tengo asociada con la de correo, así que de vez en cuando me sale la gente que tiene cuenta pero que no tengo agregada, las casualidades de la vida quisieron que un día descubriera tu nombre verdadero, Lucas, no dista mucho del que decías tener, pero en su día llegué a pensar que era un error de Facebook, aunque la empresa que aparecía era de donde decías vivir, así que la mosca se quedó rondando por mi mente hasta un día, y sabes cuál es perfectamente, sí, Tu lo supiste semanas después, realmente no pensaba hacerte ese fav en Twitter, pero quise saber cómo reaccionarías ante mi. Sabía de la existencia de la cuenta nueva de Twitter, sí, esa en la que aparecías con tu verdadera cara, con tu nombre, como la de Facebook, prácticamente a la vez que eliminabas las otras, las de Luca, las del abogado buenorro que se pasaba horas hablando de baloncesto, de fútbol, que tenía un blog de relatos eróticos, blog que te ayudé a hacer mientras a otras personas decías que ni me conocías, las del tipo perfecto, las de ese personaje que te habías inventado y que gustaba tanto a la gente, la que no entiendo porqué tuviste que crear, porque no la necesitabas... A veces me pregunto porqué hiciste lo que hiciste, me duele pensarlo, no solo por el daño que has hecho a tanta gente que te quería y que te quiere, porque ambas, te hemos querido mucho, te queremos mucho, y cuando lo vimos todo, yo sólo me repetía una cosa entre suspiros de desconcierto y alivio, ojalá estuviera equivocada, ojalá tuviera que pedirte perdón por haber desconfiado de Ti, ojalá todo esto no fuera real, ojalá esta historia no tuviera este final... Pero sabes, creo que en el fondo, siempre supiste que te encontraría, que daría con la verdad, cuando llevo años esperando que me llames y me digas "María, tengo que contarte una cosa..." y sabes qué sé también, que hasta que ella no te dijo las cosas tal y como las sentía de lo más profundo de su alma, no despertaste, porque solo ella lo podía hacer... 
Ahora pienso en todos estos años, no pienso que sean algo perdido, he aprendido mucho, te agradezco no solo el haber hecho que me enamorara como nunca lo había hecho, sino también el creer más en Mi y en mi intuición, sí.
Podría seguir dándote datos, detalles, verdades sobre el hombre que tengo frente a mi, pero creo que las sabes todas y no es necesario, solo te diré una cosa más, siento pena, pena por todo lo ocurrido, pena por que hayas actuado así, pena por utilizarnos, pena por Ti, porque siempre he pensado que bajo esa envoltura que te creaste, había una persona maravillosa, y Tu mismo, la has despreciado...

El silencio les invadió, suspiró, bajó la mirada, buscó en su bolso el monedero "te invito yo, Lucas..." mientras dejaba las monedas sobre la mesa y se levantaba; él, sin palabras, esquivó sus ojos. Entonces se acercó a él, le cogió por la barbilla mirándole a los ojos, le sonrió, le susurró unas palabras al oído, le besó y se perdió entre el frío de aquella noche...

P.D.: Este es mi regalo de cumpleaños, siempre he querido la verdad, sabes por qué, porque yo sí te quería, sin envolturas, sin trajes caros, sin casas para dar envidia, sin lujos, sin palabrería, solo quería a ese hombre que me hacía sonreír y ya está...

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