El Silencio es el Verdadero Lenguaje de las Almas

...

viernes, 11 de noviembre de 2016

Ausencia

A-u-s-e-n-c-i-a. Así comenzó escribiendo en aquel lienzo en blanco, meditando cada letra conforme la escribía, sencilla aparentemente, pero terrible en significado... 

Qué nos lleva a sentir ese clamoroso vacío del no estar, del no verle, del no hablarle, del no sonreírle, en definitiva, de no sentirle. Quizás es un poco exagerado, pero hay personas que nos dejan huella, que se van haciendo un hueco especial en nosotros, y el hecho de que ya no estén nos deja desolados, vacíos y desamparados ante un nuevo rumbo, ante un después de...

Es curioso, hace unos meses ni me lo habría planteado, andaba sumergida en un estado de vivir y listo; pero tuvo que aparecer, como me dijeron, en el momento que tenía que ser, para mi claro. Porque me cambió, me despertó y me hizo disfrutar de nuevo de cosas que había encerrado en ese cajón olvidado del alma que te hace VIVIR de verdad.

Por tanto, ahora que no está, que su ausencia se hace larga como la sombra de los árboles en otoño, que correría a contarle cosas de mi día a día, que le escribiría relatos sobre un mundo lleno de ilusión y esperanza, ahora... Ahora tengo que guardarle en ese rinconcito especial, para sonreír al pensarle, para sentir tristeza al saber que no está, pero ante todo, para saborear cada momento en el cual me enseñó algo, se abrió camino en mi, me despertó y me hizo soñar; al fin y al cabo, disfruté de él...Y eso es eternidad.

Hay personas que la ausencia no puede borrar, y menos mal.

P.D.: Sí, a veces no me lo callo... Lo que te echo de menos.