El Silencio es el Verdadero Lenguaje de las Almas
El Silencio es el Verdadero Lenguaje de las Almas
jueves, 13 de octubre de 2016
Sesenta y cinco
Aquel día había sido extraño, sin beso al despertar, sin azote al salir de la ducha, sin un "te quiero" al cerrar la puerta; a veces, no nos damos cuenta de lo fugaces que somos y que en realidad, estamos hechos de instantes. Aquella tarde, se notaba que me buscabas, y yo necesitaba que me encontraras.
La lluvia resbalaba ligera por las ventanas, mientras, tus dedos comenzaban a explorar mi cuerpo... Despacio, sin prisa, grabando cada centímetro en tu mente, disfrutando del paseo, ese que comenzaba en mis pies y terminaba en tu boca. Cada lunar sellado con un beso de descubrimiento, ese, ese beso que anunciaba fuego. Sonreías malicioso, te encantaba ese juego, y yo disfrutaba siendo tu lienzo. Cada centímetro una conquista, un bocado, el gris borrado, un "te necesito a mi lado", un suspiro enmarañado en deseos, un "te he echado de menos". Y así, caminos de lava iban recorriendo mi cuerpo, esos que tu lengua entrelazaba en mi sexo, esos con los que mi piel reclamaba tu cuerpo.
Beso a beso, susurrándote deseos; mirada a mirada, descubriéndonos de nuevo; caricia a caricia, reescribiendo nuestros cuerpos.
Aquella tarde, andaba buscándote. Aquella tarde, anhelabas encontrarme.
P.D.: Que cada día extraño se convierta en el mejor. Es lo Subjetivo del Amor.
viernes, 7 de octubre de 2016
Prueba y Error
Y un día, conoces una persona donde las palabras van más allá del "jijiji" o del "jajaja", simplemente fluyen y construyen caminos, casualidad? No, bajo mi punto de vista, claro. Habrá quien piense que el cruzarte con alguien es como quien lanza los dados y espera a ver qué sale. Habrá a quien le funcione ese pensamiento, a mi no. Siempre he creído que si en tu camino se cruza alguien es porque se tenía que cruzar, igual a la inversa; tiene una finalidad, puede que solo sea un instante, un día, meses, años, da igual, ha pasado y es por algo.
Pues bien, esa persona te pone el mundo patas arriba y lo que parece un día normal, torna en algo pleno. No hablo de "sentimientos", esta entrada no va de eso, o sí... hablo de eso que se siente cuando se está cómodo, expectante, cuando se pone a prueba tu ingenio, donde te despiertan los sentidos y te dan alas para volar más allá de lo establecido. Habrá quien piense "pues vaya un aburrimiento", pues anda y que te den viento (con todo el respeto), porque a veces, cuando has pasado por ciertas vivencias o momentos, tu alma lo que necesita es espacio, tranquilidad, ver la vida desde ángulos imposibles, o al menos, un poco de aire para volver a lanzarte a vivir.
Así me encuentro yo, inmersa en un "yo te doy y tu me das". Sin reglas, simplemente disfrutando de las letras, y sinceramente, me gusta este cruce.
P.D.: Quizás el camino cambie, pero "no somos quien para cuestionar un cálculo instintivo de millones de años de prueba y error", y yo, no lo voy a hacer.
Pues bien, esa persona te pone el mundo patas arriba y lo que parece un día normal, torna en algo pleno. No hablo de "sentimientos", esta entrada no va de eso, o sí... hablo de eso que se siente cuando se está cómodo, expectante, cuando se pone a prueba tu ingenio, donde te despiertan los sentidos y te dan alas para volar más allá de lo establecido. Habrá quien piense "pues vaya un aburrimiento", pues anda y que te den viento (con todo el respeto), porque a veces, cuando has pasado por ciertas vivencias o momentos, tu alma lo que necesita es espacio, tranquilidad, ver la vida desde ángulos imposibles, o al menos, un poco de aire para volver a lanzarte a vivir.
Así me encuentro yo, inmersa en un "yo te doy y tu me das". Sin reglas, simplemente disfrutando de las letras, y sinceramente, me gusta este cruce.
P.D.: Quizás el camino cambie, pero "no somos quien para cuestionar un cálculo instintivo de millones de años de prueba y error", y yo, no lo voy a hacer.
jueves, 29 de septiembre de 2016
Dolor...
Qué curioso es el dolor. Cómo nos desarma, nos rompe y desgarra. Es silencioso, sabe jugar sus cartas, elige el momento preciso en el cual ya no lo sientes, está dormido; triste ingenuo, él no duerme, espera su momento.
Ese día, esa hora, ese instante que sientes que lo controlas todo, que eres invencible, que nada te vulnera ya, y sobre todo, que has olvidado.
Ese... Justo ese. Es cuando aparece, en forma de recuerdo, en forma de suspiro ajeno, en forma de quejido interno que te desploma, que te desmorona, y te devuelve a tu sitio. A su lado.
Quizás un día se vaya, sin más, sin darte cuenta; dejará de envenenarte, de retorcer tus entrañas, de nublar tu alma y dejarte ver más allá de su oscuridad impuesta.
Pero hasta entonces, seguirá ahí, vigilando en silencio, al acecho, para que en ese suspiro, te atrape de nuevo.
P.D.: Cada uno tiene su dolor particular, esa persona con la que se ceba el dolor, y sí, es difícil de olvidar.
Ese día, esa hora, ese instante que sientes que lo controlas todo, que eres invencible, que nada te vulnera ya, y sobre todo, que has olvidado.
Ese... Justo ese. Es cuando aparece, en forma de recuerdo, en forma de suspiro ajeno, en forma de quejido interno que te desploma, que te desmorona, y te devuelve a tu sitio. A su lado.
Quizás un día se vaya, sin más, sin darte cuenta; dejará de envenenarte, de retorcer tus entrañas, de nublar tu alma y dejarte ver más allá de su oscuridad impuesta.
Pero hasta entonces, seguirá ahí, vigilando en silencio, al acecho, para que en ese suspiro, te atrape de nuevo.
P.D.: Cada uno tiene su dolor particular, esa persona con la que se ceba el dolor, y sí, es difícil de olvidar.
martes, 27 de septiembre de 2016
Mil recuerdos y una carta...
Hace tiempo, mucho tiempo, antes de crear este trocito de luna para mi, tenía un rincón. Era mi sofá donde comencé a escribir mis pensamientos y donde mi "Alma" me regalaba sus palabras. Hoy, entre Paracetamol, fiebre, agua y duermevela, me he acordado de ese lugar, y he entrado. Mil emociones se han asomado entre los cientos de líneas que allí quedaron grabadas, son recuerdos, buenos y malos, pero al fin y al cabo, recuerdos de algo vivido, y eso, es precioso.
Entre ellos, no recordaba éste, me ha retorcido por dentro, pero a la vez, me ha hecho sentirme plena, porque si bonito es querer, más bonito es saber que te han querido aun sin estar. Con eso me quedo, con el recuerdo de lo bueno, de una época diferente, de curiosidad, y de una persona que hoy en día sigue siendo mi amigo.
"Sabes? (sé que sí), es difícil escribir a alguien a quien quieres tanto, pero con quien ya no estás, no compartes esos momentos... Pero tu has sido diferente en todo, hasta en eso... Pues eres tan sumamente maravillosa, que es difícil decir algo malo de ti! Al contrario, solo me viene a la mente lo linda que eres, lo bonita, lo dulce, risueña, cariñosa... Bueno igual que eres un tanto cabezota y quejica, pero nadie es perfecto (a parte mía).
Podríamos considerar este escrito, como una de esas cartas al viento que tu escribes (valga la redundancia), que obviamente leo, a ver si te crees que de repente ya no miro tu blog y demás... Por mucho que las cosas acaben, que en mi caso siempre suelen acabar, en este caso no diría que terminara, simplemente ha diferido, ha variado el camino... Pues siempre tendrás en mi un amigo, un apoyo, y lo que necesites... Sé que no es lo mismo, pero nunca querría perderte.
Peeero, vamos a lo que vamos, que no quiero estropear el día de TU cumpleaños, uno de los días más bonitos que ha existido, desde hace 28 años, eso sí (te haces mayor), antes era uno más sin importancia... Entonces apareciste tu, así porque sí, como siempre haces... Y hale, lo revolucionaste todo! Porque es lo que mejor se te da, ponerlo todo patas arriba, hacer sonreír, llenar de luz, y animar a quien sea... Cosa que deberías hacer más contigo misma, aunque veo que lo vas intentando eh.
El 16 de marzo puede parecer un día más, pero no es posible, por que es el día de la primavera por adelantado, la primera flor de esta estación nació ese día, y año tras año se hace más hermosa... Y no hay nada que se pueda hacer contra ello, solo sonreír y admirarla.
Sé lo mucho que te gustan las fiestas, cumpleaños, navidades... Y tu sabes que a mi me gustan más bien poco, pero al lado tuya es imposible no contagiarse de tu ánimo, tu hiperactividad! Y todo lo que desprendes, así que solo me queda decirte, que eres maravillosa, que vales? No, no vales nada, pues no hay precio para algo tan valioso, que disfrutes de TU día y que perdones a este "abuelete" por todo lo que haya podido hacerte, pues sabes que a pesar de todo, siempre serás una parte importante de él.
Un beso princesita, pásalo bien, ah, y felicita a tu hermana también".
P.D.: Sí, es una bonita carta al viento.
Entre ellos, no recordaba éste, me ha retorcido por dentro, pero a la vez, me ha hecho sentirme plena, porque si bonito es querer, más bonito es saber que te han querido aun sin estar. Con eso me quedo, con el recuerdo de lo bueno, de una época diferente, de curiosidad, y de una persona que hoy en día sigue siendo mi amigo.
"Sabes? (sé que sí), es difícil escribir a alguien a quien quieres tanto, pero con quien ya no estás, no compartes esos momentos... Pero tu has sido diferente en todo, hasta en eso... Pues eres tan sumamente maravillosa, que es difícil decir algo malo de ti! Al contrario, solo me viene a la mente lo linda que eres, lo bonita, lo dulce, risueña, cariñosa... Bueno igual que eres un tanto cabezota y quejica, pero nadie es perfecto (a parte mía).
Podríamos considerar este escrito, como una de esas cartas al viento que tu escribes (valga la redundancia), que obviamente leo, a ver si te crees que de repente ya no miro tu blog y demás... Por mucho que las cosas acaben, que en mi caso siempre suelen acabar, en este caso no diría que terminara, simplemente ha diferido, ha variado el camino... Pues siempre tendrás en mi un amigo, un apoyo, y lo que necesites... Sé que no es lo mismo, pero nunca querría perderte.
Peeero, vamos a lo que vamos, que no quiero estropear el día de TU cumpleaños, uno de los días más bonitos que ha existido, desde hace 28 años, eso sí (te haces mayor), antes era uno más sin importancia... Entonces apareciste tu, así porque sí, como siempre haces... Y hale, lo revolucionaste todo! Porque es lo que mejor se te da, ponerlo todo patas arriba, hacer sonreír, llenar de luz, y animar a quien sea... Cosa que deberías hacer más contigo misma, aunque veo que lo vas intentando eh.
El 16 de marzo puede parecer un día más, pero no es posible, por que es el día de la primavera por adelantado, la primera flor de esta estación nació ese día, y año tras año se hace más hermosa... Y no hay nada que se pueda hacer contra ello, solo sonreír y admirarla.
Sé lo mucho que te gustan las fiestas, cumpleaños, navidades... Y tu sabes que a mi me gustan más bien poco, pero al lado tuya es imposible no contagiarse de tu ánimo, tu hiperactividad! Y todo lo que desprendes, así que solo me queda decirte, que eres maravillosa, que vales? No, no vales nada, pues no hay precio para algo tan valioso, que disfrutes de TU día y que perdones a este "abuelete" por todo lo que haya podido hacerte, pues sabes que a pesar de todo, siempre serás una parte importante de él.
Un beso princesita, pásalo bien, ah, y felicita a tu hermana también".
P.D.: Sí, es una bonita carta al viento.
Soñar despierto
Sonaba Una mattina de Ludovico Einaudi, la cortina dibujaba ondas producidas por la brisa en aquel atardecer de principios de Otoño. Absorta en sus pensamientos dejaba correr los segundos imaginando, o mejor dicho, soñando. No le costaba trabajo soñar, simplemente, se dejaba llevar y su mente salía de su cuerpo viajando a lugares donde nunca había estado, y deseaba estar...
Le imaginaba junto a ella, sentados mirando el mar en una tarde como aquella, con el sol quemando el horizonte y tiñendo el cielo de rosa, algodones de azúcar (sonríe). El mar estaba tranquilo, las olas llegaban tímidas a la orilla donde sus pies se veían acariciados por ellas. La brisa salada jugueteaba con su pelo mientras cerraba los ojos para saborear el momento. Él, mantenía la mirada perdida en el horizonte, achicada por el sol al tiempo que sus dedos se hundían en la arena, aferrándose a ella, reteniendo el instante.
Le imaginaba junto a ella, sentados mirando el mar en una tarde como aquella, con el sol quemando el horizonte y tiñendo el cielo de rosa, algodones de azúcar (sonríe). El mar estaba tranquilo, las olas llegaban tímidas a la orilla donde sus pies se veían acariciados por ellas. La brisa salada jugueteaba con su pelo mientras cerraba los ojos para saborear el momento. Él, mantenía la mirada perdida en el horizonte, achicada por el sol al tiempo que sus dedos se hundían en la arena, aferrándose a ella, reteniendo el instante.
De repente, una ola rompe con fuerza en las rocas, ambos miran, observando cómo desaparece en un remolino de espuma dorada (sonríen). Sus miradas se cruzan, ella que nunca había podido mantenerla a nadie hacía el esfuerzo, él que lo sabía, se mostraba firme, hasta que una carcajada los lleva a tumbarse sobre la arena, que poco a poco, había perdido su calor y tornaba fría.
La risa retumbó en su pecho, hasta dejarla sin aliento, y entonces le miró, esta vez distinto, como quien acaba de cruzarse, de descubrirse entre una multitud, y le susurró...
"Eres ese silencio en medio de una plaza abarrotada que nadie siente, y que sólo yo puedo oír"
La observó (sonríe), le guiñó un ojo buscando su mano, mientras perdían sus miradas en el cielo, un tapiz bordado de diamantes con su espléndido silencio...
La cortina la despertó de su mágico sueño, la noche había llegado y mirando al cielo se dijo para si "tan lejos, y bajo el mismo cielo".
P.D.: Hay silencios que merece la pena vivirlos.
viernes, 23 de septiembre de 2016
Tarde de Verano II
"... Me tomas en tus brazos y entre caricias me llevas a la cama… me tumbas, me besas, cogiendo entre tus manos mis pechos, apretándolos, mientras me susurras que son tuyos, “solo tuyos” te susurro yo a ti, en medio de mi dulce locura, de mi abandono a tu placer y al mío.
Te miro, te observo, te abrazo y te susurro que te quiero, que te quiero mucho y te lleno de besos…te tumbas sobre la cama acurrucándome a tu lado y acariciándome la espalda, sonriéndome, mirándome, susurrándome que me quieres más y yo sonriendo digo “si si, pero yo te beso más” y con ello sabiendo que soy tuya, de el principio a fin".
Bajas jugando con tu lengua por mi cuello, mordiendo, besando mi ropa y apretando entre tus manos mis muslos, metiéndote bajo mi ropa para después quitarme el vestido lentamente, mientras me susurras que me deseas, que me quieres… y yo que sigo en mi nube particular, sólo alcanzo a sonreírte y cerrar los ojos para sentir cómo tus manos y tu boca me van envolviendo, acelerando mi respiración, aumentando mi calor, y deseando que me hagas el amor. Me quitas el sujetador y comienzas a lamer mis pezones, coges el derecho con tus dientes tirando levemente de él, a la vez que acaricias mi otro pezón, y los lames otra vez, los besas, y cada vez yo más cachonda, aumentando mis gemidos, que te dicen que me llevas al cielo.
Busco tus labios, que me alimentan con tu lengua dentro de mí, y vuelves a perderte en mi cuerpo, encontrándote entre mis piernas… besando el encaje de mi braguita, deslizándola lentamente por mis caderas, sembrando un camino de besos a su paso, hasta liberarse por mis pies y acabar en el suelo junto con mi vestido, mi sujetador y los miedos.
Subes de nuevo, rozando tus labios por el interior de mis piernas, llegando a mis muslos y finalmente a mi sexo, húmedo, deseoso de que lo lamas y juguetees con él, y así haces como si me leyeras el pensamiento, te pierdes en mi entrepierna, lamiendo, chupando, y hundiendo tu lengua hasta el fondo de mi coño, haciendo que me estremezca de placer entre tus sabanas y que suspire más y más profundo.
Y cuando estoy a punto de correrme, paras, subes hasta mi boca, besando mis pechos y mordiéndome en el cuello, bajándome de la nube para comer de mi boca, mientras te suplico que me folles, con tu cuerpo fundiéndose con el mío y tu saliva volviéndome a la vida.
Te quitas los boxers notando como tu cuerpo desnudo se roza con el mío, como tu sexo, duro, fuerte, se roza con el mío, que late, que ansía que estés dentro de él… entras lentamente, poquito a poco, y por fin hasta el fondo, siento un escalofrío que me recorre la espalda y te abrazo con fuerza, entrelazando mis piernas en tu cintura, aferrándome a tu cuerpo. Pones tus brazos entre mi cabeza y con cada embestida me besas, me miras, me susurras palabras que a veces no oigo pero sí siento en mi corazón, tu respiración aumenta, y tus gemidos, y mis gemidos, hasta no saber cuál es tuyo y cuál es mío… cada vez más rápido y profundo, como me gusta, como sabes que me vuelve loca, que me lleva hasta el grito y tu “shhhhh” en mi oreja, que me hace derretirme y pedirte que me lo hagas más y más fuerte…
Y de repente, te mueves rápido, frenético, nos movemos los dos, se mueve la cama, y te noto ansioso, y cómo te fundes en mi… y me miras, y con esos ojos sé que te vas a correr, que me vas a colmar de ti. Comienzas a hundirte entre mi pelo y ainss, una ola de calor que me recorre, tu gemido ahogado mi boca y mi risa, mi dulce risa de la llegada al cielo, a mi precioso tormento.Te miro, te observo, te abrazo y te susurro que te quiero, que te quiero mucho y te lleno de besos…te tumbas sobre la cama acurrucándome a tu lado y acariciándome la espalda, sonriéndome, mirándome, susurrándome que me quieres más y yo sonriendo digo “si si, pero yo te beso más” y con ello sabiendo que soy tuya, de el principio a fin".
jueves, 22 de septiembre de 2016
Tarde de Verano I

"Bonita tarde de verano, es un sábado como otro cualquiera y volvemos a casa paseando, saboreando los aromas de los jardines, el frescor de una leve brisa que lo envuelve todo. Me coges de la mano, me abrazas, me besas, yo te beso, te muerdo, y entre miradas risueñas, entre besos y caricias vamos pensando que hacer hoy. De repente, una gotita de agua cae sobre mi frente, pequeñita, insignificante, pero a la vez, dando a entender que solita no viene… otra gota, más grande, esta vez en tu brazo, acompañada de un “upss” y una gran sonrisa con ojos de asombro… dos gotitas más, y comienza a llover, lento, como dando tregua, pero sin pausa.
Comenzamos a correr, me adelantas, normal, yo con tacones, frenas, me ves riendo y te acercas, me apartas con la yema de los dedos el cabello mojado que se apodera de mi cara, sonríes maliciosamente y echas a correr cogiéndome de la mano. Por fin llegamos al portal, mojados, sintiendo cómo el calor sale de nuestra piel, protegiéndonos, aunque es inevitable constatar que estamos chorreando. Te subes al ascensor y yo corriendo tras de ti entro al salto, tropezando y cayendo en tus brazos “ainss que trasto” me dices pero a la vez abrazándome fuerte… hundo mi cara en tu pecho oliendo tu piel mojada. Comenzamos a juguetear, te beso por encima de la ropa llegando hasta tu cuello, sabroso mientras lo muerdo… acaricias mi espalda hasta mis nalgas y apretándolas fuerte me besas, me comes la boca, me lames los labios, yo te sigo, abrazándote por el cuello y dejándome llevar por tus instintos. Se abre el ascensor y salimos, me abrazo a ti, acariciándote, buscándote esas cosquillas que no tienes, pero que yo disfruto en su ansiada búsqueda.
Abres la puerta y entro, tras de mi cierra, me giro y ahí estas, apoyado en la puerta mirándome, observándome, sonriendo y a la vez maliciosamente comiéndome con los ojos, con el pensamiento… te respondo con una sonrisa mientras me acerco a ti, entrelazo mis dedos con los tuyos, me voy rozando contra tu cuerpo, sintiendo el calor que emana y que me hace buscar tus labios de nuevo como en el ascensor. Ahora en la intimidad del salón y en el silencio de las paredes que nos rodean, que solo se rompe por mis suspiros y tus leves gemidos.
Desabrocho uno a uno los botones de tu camisa, con cada uno un beso en tu pecho y una caricia con la punta de mi nariz, que me lleva hasta tus pantalones… húmedos, pegados a tu cuerpo, pero resbaladizos en cuanto los desabrocho y dejo a merced de la gravedad. Continúo besándote, acariciándote con mis manos y con mis labios, sintiéndote en cada caricia más mío, y deseándola más y más… te quito los pantalones y te descalzo besándote los pies, vuelvo a subir, despacio, viendo cómo te pones tenso y a la vez relajado, llego a tu sexo, está inquieto, lo beso sobre tus bóxers y continúo en mi paseo veneciano hacia tu boca… dejo caer tu camisa y me abrazo a tu cuello lamiéndote primero los labios suave y dulcemente, después besándote y finalmente, bebiendo de tu boca, jugando con tu lengua, mordiéndote y respirando de ti..."
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