El Silencio es el Verdadero Lenguaje de las Almas

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viernes, 23 de septiembre de 2016

Tarde de Verano II

"... Me tomas en tus brazos y entre caricias me llevas a la cama… me tumbas, me besas, cogiendo entre tus manos mis pechos, apretándolos, mientras me susurras que son tuyos, “solo tuyos” te susurro yo a ti, en medio de mi dulce locura, de mi abandono a tu placer y al mío.
Bajas jugando con tu lengua por mi cuello, mordiendo, besando mi ropa y apretando entre tus manos mis muslos, metiéndote bajo mi ropa para después quitarme el vestido lentamente, mientras me susurras que me deseas, que me quieres… y yo que sigo en mi nube particular, sólo alcanzo a sonreírte y cerrar los ojos para sentir cómo tus manos y tu boca me van envolviendo, acelerando mi respiración, aumentando mi calor, y deseando que me hagas el amor. Me quitas el sujetador y comienzas a lamer mis pezones, coges el derecho con tus dientes tirando levemente de él, a la vez que acaricias mi otro pezón, y los lames otra vez, los besas, y cada vez yo más cachonda, aumentando mis gemidos, que te dicen que me llevas al cielo.
Busco tus labios, que me alimentan con tu lengua dentro de mí, y vuelves a perderte en mi cuerpo, encontrándote entre mis piernas… besando el encaje de mi braguita, deslizándola lentamente por mis caderas, sembrando un camino de besos a su paso, hasta liberarse por mis pies y acabar en el suelo junto con mi vestido, mi sujetador y los miedos.
Subes de nuevo, rozando tus labios por el interior de mis piernas, llegando a mis muslos y finalmente a mi sexo, húmedo, deseoso de que lo lamas y juguetees con él, y así haces como si me leyeras el pensamiento, te pierdes en mi entrepierna, lamiendo, chupando, y hundiendo tu lengua hasta el fondo de mi coño, haciendo que me estremezca de placer entre tus sabanas y que suspire más y más profundo.
Y cuando estoy a punto de correrme, paras, subes hasta mi boca, besando mis pechos y mordiéndome en el cuello, bajándome de la nube para comer de mi boca, mientras te suplico que me folles, con tu cuerpo fundiéndose con el mío y tu saliva volviéndome a la vida.
Te quitas los boxers notando como tu cuerpo desnudo se roza con el mío, como tu sexo, duro, fuerte, se roza con el mío, que late, que ansía que estés dentro de él… entras lentamente, poquito a poco, y por fin hasta el fondo, siento un escalofrío que me recorre la espalda y te abrazo con fuerza, entrelazando mis piernas en tu cintura, aferrándome a tu cuerpo. Pones tus brazos entre mi cabeza y con cada embestida me besas, me miras, me susurras palabras que a veces no oigo pero sí siento en mi corazón, tu respiración aumenta, y tus gemidos, y mis gemidos, hasta no saber cuál es tuyo y cuál es mío… cada vez más rápido y profundo, como me gusta, como sabes que me vuelve loca, que me lleva hasta el grito y tu “shhhhh” en mi oreja, que me hace derretirme y pedirte que me lo hagas más y más fuerte…
Y de repente, te mueves rápido, frenético, nos movemos los dos, se mueve la cama, y te noto ansioso, y cómo te fundes en mi… y me miras, y con esos ojos sé que te vas a correr, que me vas a colmar de ti. Comienzas a hundirte entre mi pelo y ainss, una ola de calor que me recorre, tu gemido ahogado mi boca y mi risa, mi dulce risa de la llegada al cielo, a mi precioso tormento.
 Te miro, te observo, te abrazo y te susurro que te quiero, que te quiero mucho y te lleno de besos…te tumbas sobre la cama acurrucándome a tu lado y acariciándome la espalda, sonriéndome, mirándome, susurrándome que me quieres más y yo sonriendo digo “si si, pero yo te beso más” y con ello sabiendo que soy tuya, de el principio a fin".

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