El Silencio es el Verdadero Lenguaje de las Almas

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domingo, 18 de septiembre de 2016

Tu alma decide...

En qué momento tu alma decide que ha dejado de sufrir por alguien? Dura pregunta que te haces a ti mismo. Yo me la recuerdo de vez en cuando, al fin y al cabo, en algún momento mi alma tomará la decisión.

Piensas que el tiempo es la mejor medicina, otras veces, que el hecho de que aparezca otra persona que te deslumbre, hará que tu alma vuelva a revivir, como esa planta que te dejas sin regar en vacaciones y cuando vuelves, madre mía! Pero realmente funciona? El tiempo u otra persona? Sinceramente creo que no, puede ayudar, es innegable, pero que lo borre todo de un plumazo mmmmmm me huele a cuerno quemado.

El tiempo te ayuda a relajarte, a ver las cosas desde varios puntos de vista, a borrar fotos (porque ahora las llevamos en el móvil, y no nos ponemos tan DramaQueen frente a la chimenea quemando fotos y maldiciendo Ayyy!), a llorar, porque se llora, en silencio, a solas, o cuando te dicen "Oye, cómo vas?"; qué graciosos, te ven con la mirada perdida, y todavía necesitan que les digas cómo estás, "pues bien, divinamente!" ("ya que ardieras" piensas mientras sonríes en un suspiro). El tiempo puede ayudar, pero no, el tiempo no es la clave.

Quizás distraerte, conocer gente nueva (hombresss), hacer muchas cosas que hagan que los días fluyan sin darte cuenta. Ayuda, pero de qué sirve conocer gente nueva cuando tienes un rum rum en la cabeza con su cara flotando todo el día, es como si te hubieran dando un golpe y en vez de pajarillos revoloteando, tuvieras su cara amargándote el atontamiento.

Luego está esa cosa que nos pasa cuando nos hacen daño, cuando nos estrujan el alma y la pisotean cual colilla en la puerta de un bar, La Confianza, sí, esa palabra, esa sensación, esa maldita emoción que nos hace tirarnos por un puente, firmar una hipoteca al 10%, o lanzarnos con un paracaídas roto a sabiendas que la hostia va a ser épica; pero, es que confiamos en esa personita, sí, esa que nos ha despertado la tontería en el cuerpo, que nos pone como un animal en celo nada más oír el bip del teléfono, porque claro, sabes que es él (ya te ocupaste de personalizar el sonido de sus notificaciones), que te baja la luna (o eso crees) y que en fin, que te ha hecho enamorarte hasta los más bajos instintos, vamos, que estás perdido. Pues sí, ahora que todo se ha ido a tomar viento, te planteas el volver a confiar... JA! Cómo? Pues se supone que hay que hacerlo, pero claro, cuando aparece esa persona que te hace reír, que te gusta lo que ves, que es interesante, que es Inteligente! Piensas, y cómo me creo yo que esta persona cuando habla lo hace de verdad? Que no será otro cantamañanas más o simplemente, uno que pasaba por allí... Si antes estabas perdido, ahora estás bien jodido.

Porque como es de costumbre, no pensamos más allá de lo nuestro, de nuestro dolor, porque al fin y al cabo, todos tenemos alma (o eso se supone) e igual que a ti te la han pisoteado, porqué a él no, quizás piensa igual que tú, quizás "necesita tiempo" igual que tú, quizás desconfía igual que tú. quizás tiene Miedo igual que tú, sí, miedo, porque también nos da miedo sentir "mariposillas" en el estómago de nuevo.
Quizás está esperando que su alma decida en qué momento ha dejado de sufrir por alguien, no crees? O no.

La clave no es más ni menos que ya te cruzarás con él, tu corazón se desplomará como un castillo de naipes y, en ese instante, tu Alma habrá pasado de página, capítulo y hasta de libro.

P.D.: Lo jodido es que ese día no tengas ningún castillo de naipes en el corazón.

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